La justicia de Israel autoriza la adopción a parejas homosexuales
Israel, 17 de Marzo de 2008
Con esta decisión, Israel se consolida como el país más progresista de la región en lo que respecta a la protección de los derechos de los homosexuales. La travesía ha sido azarosa y con muchos palos en las ruedas. Hasta 1988, la homosexualidad era un delito punible con 10 años de prisión. Y, hasta 1993, el Ejército podía expulsar a un soldado si descubría su "desviación sexual".
La batalla está lejos de haber acabado. En el Estado judío, la vida familiar y muchos derechos civiles están bajo el monopolio del rabinato. No existe, por ejemplo, el matrimonio civil. Los casamientos se ofician por el rito ortodoxo siguiendo los preceptos de la halajá o ley judía. Este marco religioso impide incluso los matrimonios mixtos entre un judío y un gentil y niega a los bastardos la posibilidad de santificar su unión. De modo que muchos israelís se casan en el extranjero, en lugares como Chipre, para no tener que pisar la sinagoga.
Por el camino tienen que soportar los insultos constantes de los poderosos partidos ultraortodoxos que consideran la homosexualidad "una abominación", tal y como la describe la Biblia. Hace unos días, el diputado Shlomo Benizri, del Shas sefardí, relacionaba las catástrofes naturales con la última decisión del fiscal general. "¿Por qué ocurren los terremotos?" decía durante un debate en la Kneset acerca de cómo las administraciones deben responder a los seísmos. "Una de las razones es por la decisión del Parlamento de dar legitimidad a la sodomía".
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