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MAY. Lucky McKee. EE.UU. 2002.
Se ha llegado a definir a esta película como una recreación moderna y actual del mito clásico de Frankenstein y con un estilo Carrie de Brian de Palma. Sea como fuere, May de Lucky McKee ha sido una de las gratas sorpresas que se mostró en el último festival de Sundance y supone la ópera prima de su director.
Angela Bettis (La bendición, Inocencia Interrumpida), Jeremy Sisto (Mirada de ángel), Anna Faris (Scary movie) y James Duval (Go, Independence day) son parte del cartel protagonista de esta oscura Amelie que propone una sentencia muy clara: si no encuentras un amigo, háztelo.
Siendo objeto de constante ridículo y de desagradables miradas por parte de la gente, incluidos sus padres, la pequeña May se ve obligada a recluirse en su propio mundo. Un mundo donde únicamente tiene una amiga: una demoníaca muñeca a la que la niña siempre pide consejo. En la actualidad May ya es adulta y trabaja en una clínica veterinaria, pero su infancia retraída y tímida le ha provocado una serie de profundas heridas que se manifiestan en su conducta. Después de sufrir varias decepciones afectivas (el chico al que ama la abandona, su amante lesbiana se burla de ella y su mejor amiga está destrozada por problemas personales) May se descubre a sí misma envidiando alguna de las partes del cuerpo humano de las personas en las que ha buscado afecto. May lo tiene claro: al lado de su única amiga de verdad, su vieja muñeca, lo único que necesita son algunos afilados escarpelos y un congelador.
La Crítica
Lucky McKee nos demuestra como la imagen más pura de la
inocencia puede llegar a convertirse en el peor de los monstruos
habidos y por haber. Lesbianas, manos, piernas, ojos, y gatos
congelados, todo en una batidora y el resultado es May. Y es
sano decir que para las mentes menos inquietas, que se debe ir a
la sala preparado para ver cualquier escena insólita,
impregnadas todas ellas por un humor de origen gore. Pero al
final, todo se resume en la típica historia del trauma
infantil, contado de una forma muy original, incluso cómica,
visceral. Buen trabajo mister McKee.
[Daniel Prada]
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