|
| |
|
|
|
| |  |
 |
|

|
|
|
|
MY LITTLE EYE. Marc Evans. Gran Bretaña. 2002.
A partir del principio básico implantado por la llamada reality tv (Gran Hermano), a partir del cual lo que se ofrece al público es aquello que ven las cámaras y micros que han sido instalados en el decorado, Marc Evans presenta en Sitges 2002 su último film My little eye, un thriller radical y original que puede convertirse en una de las sorpresas de este año en el Festival.
Cinco jóvenes aceptan convivir en una gran casa durante seis meses. Cada uno de sus pasos y gestos será vigilado por pequeñas cámaras instaladas en el mobiliario y
retransmitido durante 24 horas por un site en internet. Cada uno de ellos ganará un millón de dólares si llega al final pero sólo hay una condición: si alguno de ellos abandona la casa antes de que finalice el juego, todos pierden. Cuando uno de los jóvenes se suicida, el resto decide no contravenir las reglas, todos se quedarán en la casa para conseguir su premio. Los extraños sucesos que acontecerán a partir de ahora harán cuestionarse a los concursantes si únicamente son observados por las cámaras o si hay otros ojos que los miran.
“Sin planos subjetivos, sin persecuciones, sin efectos especiales. Sólo el horror en su sentido estricto”, así es como describe a My little eye su director, Marc Evans (House of America, Resurrection man). Definida por la crítica como un ejercicio de voyeurismo entre The Blair witch project y Gran Hermano y rodada originalmente en DV, Evans consigue hacer un innovador thriller que renueva las reglas y estilos formales del género.
La Crítica
Una mezcla poco original de programas de televisión tipo Gran
Hermano y internet. Una formula que empieza a cobrar adeptos, y
que se extiende rápidamente, recordemos a feardotcom.
Previsible y poco dinámica, en algunos momentos incluso lenta.
Un intento de crear una saga tipo Scream que no creo que de sus
frutos.
[Daniel Prada]
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |