TRECE CAMPANADAS. Xavier Villaverde. España. 2002.

    
Xavier Villaverde y el escritor Suso de Toro han vuelto a unir sus fuerzas, al igual que hicieran en Finisterre, para llevar a las pantallas Trece campanadas un caleidoscópico proyecto en el que se unen el cine, la literatura y la escultura y que supone la tercera incursión cinematográfica de su director. La película filmada junto a la elaboración de la novela escrita por el gallego Suso de Toro, que verá la luz próximamente editada por Seix Barral y la escultura está presente en el film de la mano de sus protagonistas.
Con un presupuesto de tres millones de euros y rodada en las calles del casco antiguo de Santiago de Compostela, Trece campanadas narra la vuelta a casa de Jacobo, un joven escultor que después de quince años de ausencia, marcada por la trágica muerte de su padre, vuelve a su ciudad natal, Santiago, debido a la delicada salud mental de su madre. Jacobo ha heredado el talento escultor de su padre y por ello se ve empujado a acabar la obra que su progenitor dejó sin terminar. Mientras intenta mantener una relación sentimental con María, su amiga de la infancia, el joven escultor se verá perseguido por las apariciones tiránicas de su padre que le llevarán a descubrir hechos ocultos del pasado, no sin antes hacerle pasar una verdadera pesadilla existencial y creativa.
Protagonizada por Juan Diego Botto, Luis Tosar y Marta Etura entre otros, la trama de Trece campanadas recorre la frontera entre lo racional y lo irracional, con unos personajes muy potentes y con muchos matices. Según Villaverde, su director, el film “es una historia de horror muy especial, cuyos protagonistas hablan de cosas muy próximas a nosotros, hablan de nuestros propios abismos, de nuestros miedos a ser y a existir”.

La Crítica

Juan Diego Botto nos sorprende con una interpretación excelente en este film de Xavier Villaverde. Un psico-thriller, ayudado por una enfermedad poco conocida, la esquizofrenia, y que Cronenberg ya trató con su Spider. La intensidad de la película nos lleva a un maravilloso Santiago de Compostela donde transcurre la acción. Perfecta localización, para un buen reparto de la que destaca, la ya mencionada interpretación de Botto. Buena trama narrativa que nos conduce a un final sorprendente.


[Daniel Prada]