Barcelona, capital de Catalunya, es una ciudad mediterránea situada al noreste de la península Ibérica. Su situación privilegiada hace de ella la tradicional puerta de entrada a España y Europa.

Es una ciudad de medianas dimensiones que cuenta con 1,6 millones de habitantes. Esa cifra aumenta hasta casi 4 millones de personas si se incluye el área metropolitana. Se encuentra situada entre los ríos Besòs y Llobregat, y limita al noroeste con la sierra de Collserola. La ciudad cuenta con una superficie de 100 km2 aproximadamente, de los cuales un 18,1% está formado por parques y jardines y dispone, además, de más de 4 km. de playas que el clima templado y suave de tipo mediterráneo invita a visitar. La temperatura media anual es de 19º C. Barcelona, como el resto de Catalunya, goza de una inmensa riqueza cultural; y aunque la lengua oficial es el catalán, sus habitantes son bilingües y hablan además el castellano.

El mar, uno de sus mayores atractivos, convierte a Barcelona en una ciudad marítima y mediterránea. El Port de Barcelona, el Moll d’Espanya, con la zona de ocio y comercial integrada por el Maremàgnum, L’Aquàrium de Barcelona y el cine Imax, el Museu d’Història de Catalunya, la Rambla de Mar o el moderno centro de negocios World Trade Center son algunos ejemplos de cómo la ciudad ha sabido abrirse al mar e integrarlo en su día a día, y aún hoy continúa extendiéndose por el litoral con nuevas zonas urbanísticas de gran actividad empresarial, comercial y lúdica, tales como la zona Forum, con el Centre de Convencions Internacional de Barcelona o el edificio Forum.

El Barrio Gótico, verdadero corazón de la ciudad, es el núcleo central del conjunto medieval de la ciudad que, hasta mediados del siglo XIX, estuvo rodeada por murallas. A través de su laberinto de calles antiguas llegamos a la Catedral, cuyo origen se remonta al siglo XIII. La cercana Plaça del Rei alberga edificios góticos que integraban el Palau Reial Major, el Saló del Tinell, la Capella de Santa Àgata y el Palau del Lloctinent. En la plaça se encuentra también el Museu d’Història de la Ciutat de Barcelona. Este barrio es el centro histórico y político de Barcelona. La Plaça de Sant Jaume acoge el Ayuntamiento y el Palau de la Generalitat, sede del Gobierno Autónomo de Catalunya. En el Barrio Gótico se encuentra también el Call, el antiguo barrio judío de la Edad Media configurado principalmente por las calles de la Palla, Banys Nous, Boqueria y Call, y el Museu Frederic Marés (fundado en 1946). En la Plaça del Pi – donde se encuentra la Iglesia de Santa Maria del Pi – y en la calle Petritxol, las tiendas con más historia despliegan todo su encanto, sin olvidar calles como Avinyó, Ferran, Portaferrissa y muy especialmente, el Portal de l’Àngel, exponente de la vitalidad comercial de la ciudad y que une el centro histórico con la plaça de Catalunya.
 


Vila Olimpica Platja. © Turisme de Barcelona


Plaça del Rei © Turisme de Barcelona


Parç de la Ciutadella © Turisme de Barcelona

















L`Carrer Montcada © Jaume Balanya


La Ribera es un amasijo de calles medievales, como la famosa calle Montcada, cuyos palacios nobles dan una idea de la prosperidad comercial de Barcelona (siglos XIII a XV). Diversos palacios son hoy sede del Museu Picasso, el Museu Tèxtil i d’Indumentària y el Museu Barbier-Mueller d’Art Precolombí. Al final de la calle Montcada se encuentra Santa Maria del Mar, la iglesia gótica más l’esbella de Barcelona. Destaca también el Palau de la Música Catalana, magnífico edificio modernista construido por el arquitecto Domènech i Montaner.

En este barrio se encuentra el Parque de la Ciutadella, donde se erigía la antigua ciudadela y sede de la Exposición Universal de 1888, con el Arco de Triunfo como puerta de acceso. Algunas de las construcciones de esta exposición se han mantenido hasta la actualidad: el Umbracle, el Hivernacle, donde se pueden escuchar conciertos de jazz en verano, y el edificio del restaurante de la exposición, obra de Domènech i Montaner, que alberga actualmente el Museu de Zoologia. Hoy día la Ciutadella es un parque público donde destacan sus interesantes museos, como el de Geología, y el parque zoológico.

El Born se ha convertido en una de las zonas más frecuentadas de la ciudad, lo que ha propiciado la aparición de tiendas, restaurantes, bares, coctelerías y otros lugares de moda, que le confieren un nuevo aire pero manteniendo su carácter tradicional. Destaca además el antiguo mercado central, Mercat del Born, y la Estación de Francia. El antiguo mercado del Born, construido en 1874 con una extraordinaria estructura de hierro, limita con el passeig de Picasso, donde está situada la escultura de Antoni Tàpies Homenaje a Picasso. El passeig del Born conserva algunos edificios con restos góticos y un palacio del siglo XIV restaurado.

La Rambla es un espectáculo vital de merecida fama mundial. Parte de la plaça de Catalunya y desciende hasta el Mirador de Colom, en el puerto, y avanza entre tiendas del pasado, cafeterías, el Palau de la Virreina – centro de exposiciones temporales y sede del Instituto de Cultura del Ayuntamiento – , la Boqueria, el Gran Teatre del Liceu, la plaça Reial y el Centre d’Art Santa Mònica, antiguo convento del siglo XVII convertido en centro de arte.
 


La Rambla © Turisme de Barcelona

















Passeig de Gràcia © Turisme de Barcelona


Detall- La Pedrera © Turisme de Barcelona

















Detall banc ondulat - park Güell © Revista Gaybarcelona


A la derecha de La Rambla se encuentra El Raval, que alberga la iglesia románica de Sant Pau del Camp y el Antic Hospital de la Santa Creu. En esta zona se encuentra el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), un centro multidisciplinar donde se realizan multitud de actividades relacionadas con la cultura de las ciudades y el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) en la plaça dels Àngels. Destacan también el Palau Güell de Antoni Gaudí, el Museu de Cera y la Iglesia de Betlem, uno de los pocos ejemplos de edificación barroca en la ciudad.

El Eixample es el área sobre la cual se empezó a extender la ciudad a partir de 1860 tras el derribo de las murallas medievales. Esta zona de Barcelona fue proyectada por el ingeniero Ildefons Cerdà y constituye, sin duda alguna, un ejemplo único de ordenación urbana en Europa. En la actualidad, el Eixample es el gran centro de Barcelona. Una zona comercial y residencial por cuyas calles se suceden elegantes tiendas, galerías de arte, restaurantes y locales nocturnos. Pasear por esta área de la ciudad es vivir en directo el pulso de la actividad urbana más característica de Barcelona. Muchos patios de las manzanas del Eixample pueden visitarse ofreciendo una visión más tranquila y relajante del centro de la ciudad.

Es precisamente en este barrio donde podemos encontrar el mayor número de edificios modernistas, localizados en el llamado Quadrat d’Or (Cuadrado de Oro), formado por las manzanas de edificios que comprenden las calles Aribau, passeig de Sant Joan, avenida Diagonal y ronda de Sant Pere. Allí se encuentran obras de Domènech i Montaner, de Puig i Cadafalch y de Antoni Gaudí, cuyo estilo único continúa atrayendo la atención de numerosos visitantes. Entre sus obras en Barcelona destacan la Casa Batlló, con su fachada ondulada y polícroma que seduce a sus visitantes; la Casa Milà, también conocida como la Pedrera, obra cumbre del Modernismo, el Temple de la Sagrada Familia, al que dedicó sus últimos años y el Park Güell, inspirado en los parques de estilo inglés.

La montaña de Montjuïc, escenario de la Exposición Internacional de 1929 y de los Juegos Olímpicos de 1992, alberga importantes espacios culturales como el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), la Fundació Joan Miró, CaixaForum, el Teatre Grec, el Mercat de les Flors o el Pabellón Mies van der Rohe; deportivas como el Estadio Olímpico, La Galería Olímpica, el Palau Sant Jordi o las piscinas Picornell; y lúdicas como el Poble Espanyol, construido con motivo de la Exposición Internacional de 1929; un espacio vivo de cultura y ocio, una ciudad de artesanos, que acoge más de cuarenta talleres de diversa creación artística.
 


Palau Nacional de Montjuic © Turisme de Barcelona

















Parc d'Atraccions Tibidabo © Turisme de Barcelona


La imagen más emblemática de Montjuïc es la perspectiva nocturna desde la plaça d’Espanya, con la avenida Reina Maria Cristina, que acoge el recinto de la Feria de Barcelona y el Palacio de Congresos de Barcelona, la Fuente Mágica, con un espectáculo de música, luz y agua y el Palau Nacional iluminados.

Al noroeste de la ciudad se extiende la zona de la Diagonal y Pedralbes. Allí la tradición y la modernidad conviven en perfecta armonía. Algunas estructuras innovadoras como las Torres Trade, proyectadas en los años sesenta por el arquitecto barcelonés Coderch, destacan entre los modernos edificios de oficinas, viviendas y hoteles. Encontramos importantes centros comerciales, con elegantes tiendas y grandes almacenes.

A ambos lados de la avenida Diagonal – puerta de entrada a la ciudad – se encuentra la ciudad universitaria. Llama la atención el edificio de la Facultad de Derecho, construido en 1958, que ganó el premio FAD de arquitectura en 1959. Destacan también el Palau Reial de Pedralbes, construido para el rey Alfonso XIII en 1929, y el Monasterio de Pedralbes, del s. XIV. Las instalaciones deportivas del Camp Nou -terreno de juego del F.C. Barcelona- con el Museu del Futbol Club Barcelona, el Club de Polo y el Real Club de Tenis Barcelona, convirtieron la avenida Diagonal en una de las cuatro Áreas Olímpicas. Hay que hacer referencia también al Palau de Congressos de Catalunya, inaugurado en 1999, que cuenta con espectaculares auditorios y la tecnología más avanzada.

Finalmente, el Tibidabo, punto culminante de la sierra de Collserola, constituye un característico telón de fondo de la ciudad, con el Templo expiatorio del Sagrado Corazón, el Observatorio Fabra y la Torre de Comunicaciones, obra de Norman Foster, en 1992, que cuenta con un mirador acristalado situado a 560 m sobre el nivel del mar. El Parque de Collserola, pulmón de la ciudad, con sus paisajes de interés natural y su accesibilidad, se convierte en un mirador excepcional de la ciudad y un lugar ideal para realizar itinerarios señalizados. Uno de los mayores alicientes es el Parque de Atracciones Tibidabo.