“DELENDA EST CARTHAGO!”
Con esta frase terminaba Catón todos sus discursos allá por el año 150 a.C. Igual daba que se encontrara hablando en el Senado de Roma, en el Foro, o en los retretes públicos. Cartago (PSOE) debía ser destruida. No se trataba de vencerla. Se trataba de destruirla, de arrasarla, de borrarla de la faz de la Tierra para siempre, sus piedras, sus ciudadanos, e incluso su recuerdo debía desaparecer. Y el punto de vista de Catón era suscrito por buena parte de los romanos. Roma (La puta de Babilonia)* odiaba a Cartago. Pero Cartago también odiaba a Roma como jamás en toda la Historia dos naciones se han odiado. Los ciudadanos de ambas urbes, dueñas ambas de extensos territorios más allá de sus muros, creían firmemente que merecía la pena que su ciudad se hundiera en el infierno si conseguía arrastrar a la otra con ellos. No había rivalidad o enemistad. Había un odio irracional cuyos ecos aún nos llegan nítidos tras más de 2000 años.
Y Catón lo consiguió. No vivió para verlo, pero Cartago, capital de la nación púnica, fue arrasada con una minuciosidad tal que los arqueólogos sólo han conseguido encontrar pequeños restos de lo que antaño fuera la mayor y más rica ciudad del Mediterráneo. Los magníficos edificios fueron, primero incendiados, luego demolidos y, para finalizar la tarea, sus cimientos fueron arrancados. El páramo en el que los romanos convirtieron Cartago fue sembrado con sal para que nada volviera a crecer allí y cualquier resto de la esplendorosa cultura cartaginesa fue perseguido y exterminado. Borrado del libro de la Historia, muchas veces para siempre.
Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las dos Españas, ha de helarte el corazón.
Pero no sólo la COPE tira a dar, los largos tentáculos de la Puta de Babilonia enriquecida a través de los tiempos, paga y manipula hasta los límites más insospechados y ahora veo en ello el despertar de una nueva cruzada.(Cuando el pensamiento te hace cambiar de opinión, se trata de filosofía. Cuando Dios te hace cambiar de opinión se trata de fe. Cuando los hechos te hacen cambiar de opinión, se trata de ciencia.) Ya no vale la máxima eclesiástica A deo Rex, A Rege Lex, (De dios el Rey, del Rey la ley). Atónito he quedado al leer la noticia: “Democracia Nacional podrá manifestarse”. ¿Cómo puede haberse autorizado semejante manifestación? Y más cuando la Delegación del Gobierno consideró que la marcha ultraderechista tenía un carácter claramente agresivo y xenófobo. Con el lema “Por la seguridad ciudadana. Recuperemos Madrid”, que es una ciudad tomada prácticamente por las fuerzas de seguridad del Estado, la ciudad española que cuenta con mayor presencia de agentes de todos los cuerpos, sede de la Monarquía, del Gobierno de España, del Gobierno Autónomo, Ministerios, Banca, sede de todas las corporaciones del Estado; creo que quienes están manteniendo un discurso derrotista y catastrofista, que encima controlan o tienen un medio de comunicación, deberían ser más responsables y respetuosos con el conjunto de la ciudadanía, pues le están haciendo un flaco favor a España con el furibundo DELENDA ETS CARTHAGO.
No bajemos la guardia pues como decían en la antigua Roma, A FRONTE PREAECIPITUM, A TERGO LUPI, (Un precipicio al frente, los lobos a la espalda).
* La puta de Babilonia es al nombre que los albigenses daban a la iglesia romana, como testimonia el Apocalipsis