A VERLAS VENIR
Empezamos mal, Rouco a conseguido las riendas de la curia nacional católica y ahora a la espera de cómo quede configurado el próximo gobierno Socialista, elegido democráticamente el pasado 9-M, quizás toda la algarada pre-electoral se haya dispersado como cual tormenta de verano, habida cuenta que no han sido elegidos aquellos, que sí hubieran abogado por resolver y legitimar sus convergentes postulados. A lo mejor, no es por ahí por donde van los tiros, los compromisos sociales de José Luís Rodríguez Zapatero, fueron claros y contundentes,”Lo que ahora tenemos por delante es agilizar el cumplimiento de los derechos que ya disponemos.” “Y desde luego, impediremos que se dé un sólo paso atrás en el terreno conquistado”.
Evidentemente la Conferencia Episcopal no va a continuar embistiendo como un Miura en este capote, por que una de las claves del futuro gobierno pasa por pactar con partidos clave en el entorno llamado “Nacionalista” y estos partidos tienden a entender que la estabilidad política a través de los pactos de gobernabilidad que se establezcan, pasaran por tratar los temas eclesiásticos con guante blanco. Así que no será de extrañar ver como el nuevo gobierno se sienta de nuevo en la mesa de negociación con los obispos para mantener una especie de pacto entre caballeros, es decir un pacto de no agresión que imponga un equilibrio entre las dos partes Iglesia/Estado, y es que como dice el refranero popular “Poderoso Caballero Es don Dinero.”
Y hablando de dinero, a colación de lo manifestado por Rodríguez Zapatero, la Juez Laura Alabau, titular del Juzgado número 3 de Denia y responsable del Registro Civil de la localidad, ya conocida por su afición a no permitir bodas entre personas del mismo sexo, y en su obsesiva postura y yendo mas allá, aseguraba que "era objeto de una persecución por parte del aparato propagandístico del Gobierno". Este escrito de la juez motivó la apertura de expediente disciplinario por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que concluyó con una multa de 305 euros a la magistrada por una falta grave. Y es que parece ser que los tiempos en los cuales alcaldes insignes y mediáticos por sus famosas frases (“ La justicia es un cachondeo” ) afortunadamente ya han pasado a la historia anecdótica de este país, también llamado España, aun que pecuniariamente la sanción impuesta es pecata minuta para los bolsillos de un juez que cobra fácilmente de media los cerca de 5.000 euros mensuales sin incluir “extras”.
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