LENGUAS VIPERINAS
Hay que ver lo mala que es la gente, bueno alguna, aunque poca, pero como siempre pasa en estos casos, ruidosa.
En esto de las maldades, las hay de dos tipos, las que vienen de frente, porque divergen de ti por el motivo que sea (loable es divergir, no puedo imaginar un mundo en que todos pensemos igual y actuamos de la misma forma) y los que, aprovechando la oscurantez del anonimato y del corrillo en petit comité, se dedican a calumniar y filtrar informaciones falsas de las cuales el afectado no puede defenderse por no estar presente y por no escuchar que versión de un mismo cuento tergiversado muestran al público. Personajillos de estos existen en todas las ciudades y ámbitos, por lo que la gran Barcelona y su ambiente no podía ser menos y también tiene los suyos. Por suerte, estos siempre se mueven en las tinieblas y los demás ya los conocemos. Y al fin y al cabo, a todos se nos juzgará por nuestros actos, unos por el público y otros además en los tribunales por sus actos pasados.
Y hablando de lenguas, se la sacamos y bien sacada a este invierno pasado, uno de los más aburridos de los últimos años. Llegó la primavera y a las puertas del verano, se presenta una temporada repleta de saraos de todo tipo y sino, solo hace falta echarle el ojo a la sección de ambiente que con nada menos que 5 páginas hemos realizado el repaso a todo lo que sucedió en Abril.
Así pues, a las lenguas venenosas, solo esperar a que mueran con su propio veneno y a los demás, besos con lengua y ¡a disfrutar del buen tiempo!