«¡Amor de rata, amor de cloaca, amor de alcantarilla, amor de basurero...!»... Esta parte de la letra de la canción Suck it to me, de Almodóvar & McNamara, parece escrita ex profeso para el/la protagonista de Mi Mirada de este mes. Hace muchos años ya que puse mi ojo en semejante artista, alucinada por su extravagante propuesta: actuar caracterizado de rata (concretamente de “rata travesti”), cantando con un falsete al más puro estilo Gracita Morales. Y esta no es otra que... ¡La Rata de Anquera!
Puesta al habla para la ocasión con mi amiga La Rata, ella me hace hincapié en calificarse como “alimaña-sicotrónica y prostifurcia-amateur”. Sin menos cabo de estas divertidas autodefiniciones, lo que está muy claro es que, aparte de una petarda totalmente in extremis, La Rata es un curioso espécimen de genio creativo, con una sensibilidad bárbara y una cultura pop arrolladora. Personaje de culto como pocos, polifacético, multidisciplinar y, sobre todo, una persona que destila ternura y buen rollo a paletadas, por mucho que su apuesta posea un soterrado acento punk.
A esta sin par interprete cuasi-mezzo-soprano hemos podido verla en el programa “Cine de Barrio”, interpretando una singular versión de “Sor Citroën”, donde podíamos escuchar esta frase sin desperdicio: “Sor Citroën es un gay metido en un cuerpo de mujer”, lo cual a la audiencia pudo antojársele un poquito surrealista pero, en cualquier caso, fue fantástico y divertidísimo.
Sus discos (hasta la fecha Fantasías animadas, Polimorfo y Raticida) son una miscelánea compuesta por boleros, pop, zarzuela, canción melódica o ligera... generalmente versiones de temas clásicos, pero dándoles siempre su toque de “rata”, con esa inconfundible voz de pito no apta para todos los públicos. Reminiscencias todas las del mundo, pero por encima de todo ese sabor a Vainica Doble, su influencia musical más acusada. Paco Clavel, como no podía ser de otro modo, también es un personaje clave dentro de su micro-cosmos profesional. Ha colaborado en sus discos grabando memorables duetos (las canciones “Di papá” y “La chinita de Shangai”, entre otras), Le ha permitido ser telonero en sus conciertos y ha requerido su colaboración en diversas exposiciones. Por cierto, también ha cantado junto a Josele Román, ¿alguien da más?
Exposiciones, sí (como Glam Celestial, Miss Labores, Plasti-Divas...), porque La Rata de Antequera es un artista plástico como la copa de un abeto. Y nada de bodegones con quesos variados, La Rata es un retratista al más puro estilo Warhol, plasmando en sus lienzos todos esos rostros de sus ídolos de toda la vida. Pero además de pintar con acrílicos, gran parte de tus cuadros están elaborados con una técnica muy especial, usando como material plastilinas de colores, con las que logra crear imágenes de un realismo casi fotográfico.
Cuando le pregunto cuál sería ahora mismo su asignatura pendiente, esa cosa que no ha hecho y le encantaría hacer, mi querido Enrique, o lo que viene a ser lo mismo, La Rata de Anquera, no duda en contestarme: «Me encantaría trabajar como actor de doblaje, poniéndole voz a personajes de dibujos animados. Tengo muchas voces, por ejemplo esta: “¡Hooola, amiguiiitos!, ¿Cómo estáaais?”. Y esta otra: “¡Oh, Dios mío!, ¡Qué horrooor, qué horrooor!”. Y también esta: “¡Aaah, con que estáis ahí!, ¿eeeh?”. Y luego esta otra también... ».
|
|
Polifacétic@, inigualable y rabiosamente underground, el/la artista conocid@ como La Rata de Antequera conforma uno de los monstruos más tiernos del showbiz patrio. ¡Es hora de reivindicar la “cultura roedora”!
|
|