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¿Cómo nace el proyecto de El diario de JL?
Hace algo más de dos años tuve que ir unos meses a Bélgica por
temas de estudios. No vivía exactamente en Bruselas sino en una
ciudad universitaria no muy lejana; y como no iba por mucho
tiempo me esforcé en conocer gente gay con la que salir, etc. A
un amigo mío, Julián Mister Nny, le conté en varios emails mis
aventuras y desventuras por la noche y en la asociación de
estudiantes gays de aquella Universidad. A Julián, que es el
editor de www.lamesacamilla.com, le hicieron gracia aquellas
historias y las publicó en su web. Así nació El diario de JL,
aunque aquellas primeras entregas nada tienen que ver con el
libro que se ha publicado.
¿Cuál fue tu sensación cuando al cabo del tiempo cinco mil
personas visitaban el Diario en Internet? Y a partir de ahí:
¿fue difícil el salto editorial?
Fue una cosa progresiva. Creo que se fue corriendo la voz y la
gente se fue enganchando a las historias. Yo era consciente de
esa aceptación porque recibía correos electrónicos de lectores,
algunos de los cuales he llegado a conocer incluso
personalmente... Siempre intenté escribir esas historias por
diversión pero, al mismo tiempo, quería probar nuevos estilos,
giros para ver si eran o no bien acogidos. En esto internet es
un medio muy dinámico, lo que constituye una de sus principales
ventajas. Pese a todo, siempre he intentado escribir lo que me
apetecía, lo que me sentía bien escribiendo aunque quizá no
gustara tanto a la gente. Creo que la clave del interés que
despertó es que la gente se siente identificado con JL porque lo
que él vive de alguna manera lo vivimos todos. El salto
editorial siempre es difícil... Pero después de dos años con las
historias de JL en la red, me propuse hacer un volumen, tomar
esas ideas, rescribir algunas... Mucha gente me animó a hacerlo
y, bueno, lo presenté al premio Odisea y aquí está. Tengo que
decir que ya en una edición anterior me había presentado con una
novela policíaca.
¿Una novela policíaca a un concurso de literatura gay?
Creo que la literatura gay no es un género aparte. Se
caracteriza, simplemente, porque tiene personajes o situaciones
donde la homosexualidad está presente. Y esas situaciones pueden
estar en muchos géneros: desde la novela rosa, pasando al drama,
la tragedia o también la novela negra. En cualquier caso,
aquella novela tenía bastantes carencias y con muy buen criterio
no ganó nada.
Por lo visto ahora ya no se puede acceder al Diario por
Internet. Tus próximos escritos ¿también estarían libres en
Internet, o a partir de ahora todo se editará tradicionalmente?
Durante los años de vida del Diario en internet he estado
vagando de unas webs a otras. Cuando La Mesa Camilla decidió que
el Diario no tenía cabida en sus contenidos pasé a Spicnic y
este otoño esta web también decidió que preferían prescindir del
Diario. Parece que los que van de modernos se asustan con
determinados contenidos. Así que decidí montar una revista
digital en donde Jota Ele tiene un consultorio sentimental y
sexual, donde hay colaboraciones de otras personas, donde hay
una sección de libros, discos, películas y reportajes variados
sobre muy diversos temas. Allí ahora estoy colgando la novela
policíaca de la que te hablé antes. Internet se puede compaginar
con la edición tradicional porque son dos medios totalmente
diferentes. Internet es mucho más coyuntural, temporal,
espontáneo y puede funcionar como un laboratorio de pruebas que
después se trasladen a la escritura de un libro que exige más
técnica, más pausa y unos contenidos no tan inmediatos.
No crees, por tanto, que internet vaya a sustituir el
papel...
En la literatura no, desde luego. No es lo mismo leer una novela
en la pantalla que en un libro. La edición es un arte que no
puede sustituir la informática. Los libros no son efímeros,
tienen vocación de permanencia. Otra cosa son las publicaciones
periódicas, revistas o periódicos, que sí pueden acabar
desapareciendo en formato papel.
Álex, una pregunta un tanto comprometida. Jota Ele es un
personaje extremadamente sexual y tiene unas experiencias
espectaculares: ¿cuánto es autobiográfico?
Pienso que sólo podemos escribir de lo que conocemos. Podemos
intentarlo con lo que no conocemos pero en ese caso es muy
difícil que lleguemos al lector. Todos o casi todos los locales
que aparecen en el libro los conozco de primera mano. Y las
experiencias, algunas son mías y otras de gente cercana... Pero
que por estar tan cerca, son de alguna manera también mías. En
cualquier caso, como digo en la introducción, la dialéctica
realidad-ficción me parece un poco maniquea y falsa. La realidad
necesita de la palabra para serlo y desde el momento en que uno
cuenta algo ya está introduciendo elementos que no han ocurrido,
que son subjetivos... Cuando se escribe se hacen lecturas de la
realidad y la realidad es lo que uno ha vivido.
Háblanos de los pijamitas y los te-hostio
Mira, esto sí es personal, porque son los chicos que más me
llaman la atención... Los pijamitas son chicos pequeños, con
cierto aire aniñado que te apetece llevártelos a casa, ponerles
un pijamita, acostarles y contarles un cuento. Que te apetece
proteger. Los te-hostio son todo lo contrario, los chulos de
barrio, con cierta agresividad que inspiran cierto temor, los
bakalas, vamos. Tengo amigos que me dicen que son dos extremos y
que, claro, por ser un poco pijamita o un poco te-hostio me
gustan todos, pero no es verdad, jajaja. Ahora, creo que son dos
tipos de chicos que nos gustan a muchos homosexuales.
El personaje de Jota Ele parece ir madurando cierta teoría
sobre el rol pasivo de la dominación, que se diferenciaría de la
sumisión; ¿nos puedes explicar un poco todo esto?
Yo creo que la dominación es un juego sexual más, tan válido
como cualquier otro. Un juego donde hay consentimiento y donde
uno participa en una especie de performance. El masoquismo sano
es aquel que no deja huella, ni física ni psíquica. La sumisión
es quizá la versión no sana de esto, cuando uno decide negarse a
sí mismo y someterse a los deseos de alguien. Quizá en toda
relación hay un elemento de esta sumisión mal sana... Pero
mientras la dominación es una experiencia que enriquece al que
la practica, la sumisión humilla y degrada. A esto es a lo que
se refiere Jota Ele.
El Diario en Internet fue un éxito tremendo. ¿Qué vendrá
después? ¿Veremos más aventuras de Jota Ele? ¿O a lo mejor te
espera un proyecto distinto?
Jota Ele sigue vivo y le siguen ocurriendo cosas porque yo sigo
vivo. Así que puede que veamos más historias suyas. En cualquier
caso también me gustaría escribir una novela con una estructura
más clásica y en tercera persona. Hace un año que tengo una idea
en la cabeza... A lo mejor sale algo interesante.
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