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[2] ¿Que pretendes dar a entender con un
titulo tan sugerente como "ojo de loca que
no se equivoca"?
Es un dicho peruano que mi amiga
Yolanda Alba me descubrió hace años.
A la hora de titular mi ensayo, lo recordé
y me pareció adecuado: expresivo (es decir,
comercial) y, al mismo tiempo, significativo.
El dicho alude a ese sexto sentido que tenían
los homosexuales para reconocerse entre sí
en tiempos de represión e invisibilidad
social. Por extensión, irónicamente,
alude a la sagacidad del propio autor del libro,
que soy yo.
[3] ¿Ser bisnieto de Leopoldo Alas
Clarín, autor de clásicos como la
Regenta, ha facilitado tu carrera literaria, o
mas bien todo lo contrario?
Ambas cosas al mismo tiempo.
El parentesco pero sobre todo la exacta coincidencia
del nombre y el apellido y de nuestras vocaciones
y oficios (soy, como él, escritor, crítico
y periodista, aunque no doy clases en la Universidad
como las daba él; sí alguna charla
o conferencia) ha hecho que la ventaja fuera a
la vez un inconveniente. Por una parte, soy heredero,
lo cual me confiere una ventaja inicial, como
quien tiene un título de nobleza a la inversa
(en este caso, la nobleza intelectual que confiere
el hecho de pertenecer en España a la quinta
generación de universitarios de una familia
burguesa de librepensadores republicanos). Por
otra, se me exige más que a cualquiera,
como si mi obligación fuera estar a la
altura de ese nombre literario que tiene tanto
peso en nuestro país y que, en cierto modo,
lo quiera yo o no, me sitúa en un plano
secundario respecto a él. No es nada fácil
hacerse un nombre teniendo ya uno que no es genuinamente
tuyo. Sin embargo, a pesar de todo, creo que yo
lo he conseguido.
[4] ¿Cómo ha evolucionado el Leopoldo
Alas de "Bochorno", su primera novela,
hasta el de nuestros días?
He aprendido a escribir mejor.
Aquella primera novela tenía todos los
defectos y todas las virtudes propias de un debutante
en la narrativa (aunque ya había publicado
cuentos): quería contar demasiadas cosas,
había demasiados personajes. Pero a la
vez era maravillosa su frescura, su descaro y
su desenfado. Tengo mucho cariño a aquella
novela. Era un reflejo muy singular del final
de una época de alegría social y
esperanzas, del final de los ochenta. Ya se sentía
la llegada de la última década del
siglo XX, tan demoledora, decepcionante y mediocre
(con excepciones, claro). Algún día
me gustaría reeditarla. Mi segunda novela,
"El extraño caso de Gaspar Ganijosa"
(Seix Barral), no se publicó hasta enero
de 2001, es decir, en los albores del nuevo siglo.
Era una visión del monstruo, una lectura
de la homosexualidad nada complaciente, alejada
del costumbrismo gay. Creo que no ha sido lo bastante
comprendida, aunque tuvo y tiene admiradores incondicionales
(entre ellos Terenci Moix, que me la presentó,
y que en paz descanse). Mi próxima novela
espero publicarla en otoño de este año
2004. Y sé que sorprenderá a muchos.
[5] ¿Piensas que nuestros políticos
darán su brazo a torcer en cuanto a la
equiparación de derechos por parte de parejas
homosexuales?
Antes o después no tendrán
más remedio que hacerlo. La sociedad lo
reclama cada vez con más contundencia.
Ya es casi una realidad. Como causa del movimiento
gay, la reivindicación del matrimonio tiene
algo de grotesco para los que hemos valorado lo
que la homosexualidad tenía de transgresión,
ajena al sistema de valores que imperaba y sigue
imperando en la sociedad. Pero la igualdad legal
es un derecho que no pueden negarnos y que en
principio debería acabar para siempre con
el extrañamiento, la marginación
y la injusticia que históricamente hemos
sufrido las mujeres los hombres homosexuales.
[6] ¿Cómo crees que se está
tratando el tema de la homosexualidad desde los
medios de comunicación?
Mal. De un modo nefasto. Hacen
espectáculo de ella. Y nunca van más
allá de la dialéctica ser o no ser,
decirlo o no decirlo. Aún así, contribuyen
a la normalización. Mejor el circo que
el silencio.
[7] ¿Qué opinas sobre la
posibilidad de que parejas homosexuales puedan
adoptar niños?
Me parece que nadie debería
poder impedir un acto de amor como ése.
Es un derecho que tienen las parejas heterosexuales
y que deberían tener sin duda las parejas
del mismo sexo. Tardará más en aceptarse
pero lo propia realidad demostrará que
no tiene nada de traumático para un niño
crecer con dos padres o con dos madres. El único
trauma lo tienen, y bien arraigado, los católicos
fundamentalistas, hijos de una religión
de una cultura castrantes, que han despreciado
siempre la vida y la libertad.
[8] ¿Qué destacarías
durante estos últimos 25 años del
movimiento gay en España?
Que hemos avanzado muchísimo.
Pero también quiero advertir que no debemos
bajar la guardia. La homofobia existe y es salvaje,
aunque la disfracen. El fondo es negro y oscuro.
Pero la superficie es luminosa. La visibilidad
es un hecho. Hay que seguir valientemente avanzando,
sin olvidar que ahora los enemigos de la libertad
están fuera, como siempre, pero que también
los hay dentro: aquellos gays que pretenden imponer
un único modelo de conducta.
[9] Muchos de los jóvenes gays
creen que ya está conseguido todo en materia
de derechos. Creen que porque pueden ir a la discoteca
de ambiente, y salir a la calle el día
28 de junio y mostrar públicamente su homosexualidad
ya no hace falta luchar más por nuestros
derechos. ¿Que podríamos hacer para
concienciar a esa juventud?
Mostrarles de dónde venimos
y alertarles sobre el peligro que podemos correr
en un mundo en el que se están recortando
las libertades individuales bajo el pretexto de
la seguridad, una especie de nueva oscura edad
media, donde el tejido social se ve amenazado
por los intereses de nuevos señores feudales,
los amos del dinero, de las armas y del petróleo.
A esos jóvenes debemos recordarles que
nos mataban, nos torturaban, nos insultaban, nos
trataban como a enfermos, se burlaban de nosotros,
nos despreciaban como a chivos expiatorios proyectando
en nosotros todos sus miedos y sus prejuicios.
Hay que recordarles que su actual libertad es
el resultado de una larga lucha. Y al mismo tiempo,
alentar su alegría. Los jóvenes
celebran la existencia y eso es fundamentalmente
lo que deben hacer.
[10] ¿En tu opinión por
que hay más hombres que mujeres fuera del
armario?
Creo que todavía sí.
Pero cada vez hay más mujeres que dan la
cara, que se muestran sin miedo tal como son.
Las mujeres homosexuales han sido víctimas
de una doble represión y han tenido que
hacer un doble esfuerzo. Muchos hombres gays todavía
no se han sacudido el lastre del machismo. Debemos
aprender de las mujeres, sobre todo de las lesbianas.
Son la auténtica respuesta al predominio
masculino de tantos siglos.
[11] ¿Que opinión te merece
el Outing forzoso?
Lo defiendo cuando se le hace
a alguien que, teniendo poder, ataca a los suyos
desde la hipocresía, frenando por ejemplo
una ley que favorezca la igualdad. En los demás
casos me parece inconveniente y hasta fascista.
[12] ¿Qué opina del acoso
sistemático de la iglésia al colectivo
homosexual?
Que es terrorífico. Es
el signo del horror de esa institución
decadente que antepone los dogmas más obsoletos
a las necesidades más evidentes de la humanidad.
Han perseguido siempre todo lo que significara
vida. Prefieren defender a un nonato que a un
ser humano vivo. Son enemigos de la libertad,
de la evolución científica y espiritual.
Consideran a los homosexuales seres enfermos y
desviados. Pero los verdaderos enfermos y desviados
son ellos. La historia los pondrá en su
sitio. Su poder desaparecerá porque los
dioses no están de su parte. Ningún
dios. Ni siquiera el suyo.
[13] ¿Hacia donde crees que está
evolucionando la sociedad actual en cuanto a valores
sociales?
Si me lo permites, creo que hacia
el desastre. Vivimos en la lógica egoísta
del sálvese quien pueda. La sociedad actual
está desmoronándose bajo su aparente
opulencia. El pensamiento es débil, como
también lo fue cuando la gran Roma se desmoronaba:
cinismo, escepticismo. Pero en el imparable proceso
de decadencia, apuntarán nuevos valores
y nuevas esperanzas, modelos de sociedad más
humanistas. Siempre fue así. De la oscuridad
siempre nació la luz.
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