ENTREVISTA A RUBÉN METTINI
GANADOR XI PREMIO ODISEA DE LITERATURA - TRES NOCHES

Gay Barcelona
 

Una habitación, dos desconocidos y tres noches. Estas son las premisas sobre las que se asienta la gran obra con la que Rubén Mettini ha ganado el XI Premio Odisea de Literatura.

Antes que nada felicitarte por el galardón, ¿cómo surgió enviar ‘Tres noches’ a esta convocatoria?


Una amiga íntima, y compañera de aventuras literarias, hace unos 15 años que venía diciéndome que tendría que escribir una novela gay. Tardé, pero le hice caso. Además Tres noches fue una creación y una realización rápida. Escribí Tres noches en “estado de gracia”, como si me dictaran las palabras y yo debiera apresurarme para no perderlas. Nunca creí en las musas, pero algo así hubo en este caso. Deben ser “los musos”.

- ¿Cómo te sientes tras haber resultado ganador del XI Premio Odisea?
No creí que ganaría. Pensé que saldría finalista, sobre todo porque tenía confianza en la calidad literaria de la obra. Pero no creí que iba a ganar. Estoy muy contento. Hacía años que no presentaba una obra a concurso.

- ¿Cuáles son los ingredientes de ‘Tres noches’?
Dos novelas en una. Dos voces en las antípodas. Una serena, otra desenfada. Una tristona, otra divertida. Una novela que plantea los interrogantes y otra que da la solución de los enigmas. La idea que la organiza es que el recuerdo está en las células del cuerpo, más que en el cerebro. De allí que evoque a Kavakis en ese poema llamado Recuerda, cuerpo. Un sabor, una música, un gesto que vimos, una piel que sintieron nuestras manos, nos devuelven el recuerdo.

- ¿Cómo fue la idea de introducir un personaje de 70 años?
La cultura gay ha quedado estancada en el “efebismo platónico”. Digamos que gay es una persona entre 18 y 40 años, entre los 40 y los 80 el gay se metamorfosea en “el hombre invisible”. Aquí quise dar voz a un gay de la tercera edad. Es la gente que tuvo las cosas difíciles para aceptarse. Y muchos de ellos abrieron el camino de la liberación, para que los jóvenes tengan hoy una vida más feliz. Casi nadie escribe sobre estos viejos y tal vez sean los que más lean.

- ¿Qué tiene de real ‘Tres noches’?
La idea surgió de la novela de Kawabata, La casa de las bellas durmientes. Fue leer 15 páginas y tener en la cabeza la idea de Tres noches. El personaje de Lucas está inspirado en un amigo de Galicia, un chico de 30 años, que padece una osteoporosis que denominan “huesos de cristal”. Somos íntimos, pero nunca nos hemos visto. Una persona que me ha enseñado a ser alegre y positivo a pesar de la adversidad. El otro, Alex, está basado en un amigo que, hace un año, pasó volando por mi vida. Algo así como un ángel. Por primera vez he sido autobiográfico, aunque todo el argumento esté organizado como una ficción y yo no aparezca como protagonista.