Joan Martínez Vergel

Autor de "GÁI ¿El quinto poder?" un ensayo arriesgado que no va a quedar exento de críticas por muchos, en el que se ha querido reflejar la situación actual de la homosexualidad en España a través de las voces de sus principales protagonistas


 

1- Tú eres heterosexual. ¿Por qué decidiste hacer un libro sobre homosexuales?
Me atrajo mucho la posibilidad de descubrir respuestas a las preguntas que yo mismo me hacía respecto a la homosexualidad y a los homosexuales. ¿Quienes son? ¿Por qué salen del armario? ¿Tienen poder económico? ¿Son un lobby? Y, sobretodo, ¿Por qué habían sido perseguidos, menospreciados y denigrados durante tantos años en España? Era un mundo por descubrir. Cuestiones que debatía con amigos y amigas y a las que no encontrábamos respuesta. El libro me ofrecía la oportunidad para investigarlo.

2- Para elaborar Gái has hecho una importante búsqueda de información y de documentación. Aparecen las vivencias y experiencias de varios personajes públicos, homosexuales y heterosexuales, de la sociedad española ¿Hiciste alguna selección especial? ¿Hay más personas a favor que en contra?
Desde el principio tuve muy claro que el hilo conductor del libro tenía que surgir de las declaraciones que me hicieran los entrevistados. De sus opiniones, de sus vivencias, de su historia... De ahí que el abanico de entrevistados debía ser muy amplio: personas del ejército, de la Iglesia, de los sectores económicos, de los grupos activistas, y, evidentemente, de aquellas que también se muestran en contra de la homosexualidad y de la equiparación de derechos que se contempla en la reforma del  Código  Civil

que ha aprobado el Gobierno español. He recogido las opiniones de ambas partes, aunque las historias y vivencias de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales ocupan la mayor parte del libro. Son las protagonistas. Gái es un libro que habla de homosexualidad, pero que también va dirigido al público heterosexual. A los que hemos tenido la suerte de poder vivir nuestra orientación sexual sin represión ni miedo, y que hemos permitido, por acción u omisión, que se produjeran las situaciones, algunas de ellas dramáticas, que se recogen en el libro.

3- ¿Hay alguien con quién te hubiera gustado entrevistarte y no pudiste? ¿Por qué, qué razones te daban?
La verdad es que he hablado con muchísimas personas y todas ellas me han proporcionado datos interesantísimos para poder configurar el libro. No están todos los que son, ni son todos los que están, pero es una muestra muy representativa. De todas formas, sí me he hubiera gustado entrevistar a Antonio María Rouco Várela, que entonces era el presidente de la Conferencia Episcopal Española, para conocer más en profundidad las razones del posicionamiento tan radical de la Jerarquía católica en lo que hace referencia a la homosexualidad, pero desde la Conferencia Episcopal no recibí respuesta a mi petición. De la misma manera que me supo mal no poder entrevistar a Boris Izaguirre, por él mismo, y por ser una figura controvertida incluso dentro del propio colectivo homosexual. Pero estoy contentísimo y muy agradecido con todas las personas que han aceptado ser entrevistados, porque sólo gracias a ellos ha sido posible este libro.

4- En tu libro hablas que aún hay quién piensa que los homosexuales son tarados mentales y pervertidos. ¿A quién te refieres? ¿Cuáles son sus razones?
En España, y en el resto de países, durante muchos años siempre se ha estigmatizado y estereotipado la imagen de los homosexuales. Se ha ofrecido una visión distorsionada que pretendía convencer a toda la sociedad de que la homosexualidad era una enfermedad mental propia de pervertidos y viciosos. La ciencia ha desacreditado esas afirmaciones, pero aún así, hace sólo 30 años en España aún había personas que decían que preferían "tener un hijo drogadicto o asesino, antes que maricón". Los sectores más retrógrados de la sociedad española han ido vertiendo este discurso que, en muchos momentos, caló profundamente en la sociedad. De ahí que fuera tan interesante analizar la evolución de la homosexualidad en estos últimos 30 años en España.

5- ¿Qué opinas de la iglesia española actual? ¿Puede llegar a desaparecer?
Creo que la jerarquía de la Iglesia católica española debe hacer un replanteamiento de sus esquemas y de sus discursos para adecuarlos a la sociedad. Y diferencio la jerarquía de lo que son las bases y los muchos millones de católicos que seguro que no están de acuerdo con el posicionamiento que tienen algunos de los dirigentes de la institución eclesiástica. En España podemos constatar a partir de encuestas la falta de fe y confianza en la Iglesia católica, la dificultad para llenar las iglesias, la escasez de personas que quieran dedicarse al ejercicio del ministerio de la Iglesia, el alejamiento de los jóvenes... Factores que deberían hacer reflexionar y recapitular a la Iglesia católica sobre cual es mensaje que está defendiendo a ultranza. No será sencillo, porque a la Iglesia católica le es muy difícil rectificar en lo que ha defendido como dogma de fe durante siglos y siglos.

6- Sin embargo, en tu libro también dices que durante los últimos treinta años, y más aún en el último año, se han hecho pasos agigantados. ¿Cuáles son estos cambios? ¿Qué ha ocurrido para que sea así?
Han concurrido varios elementos entrelazados: el trabajo de los colectivos homosexuales, que han elaborado los discursos, han ido convenciendo a la sociedad y a los partidos políticos sobre la desigualdad social en la que se encontraban; la mayor visibilidad de personas homosexuales de todos los sectores sociales que rompían con el estereotipo del "marica con pluma" que parecía ser la única manera de ser homosexual y que, por tanto, enseñaba a los heterosexuales que hay muchas maneras de serlo; la evolución legal que se ha ido produciendo en algunos países de Europa con respecto a la aprobación de leyes de igualdad; las resoluciones formuladas por la Unión europea en este sentido, y el rol de los medios de comunicación, que han jugado un papel importante en cuanto al reflejo en positivo de todas las informaciones que hacían referencia a la homosexualidad. Creo que la suma de estas y otras acciones, como la convivencia diaria de personas anónimas que día a día han vivido su orientación sexual con la máxima naturalidad dentro de una comunidad determinada, han hecho que la imagen perversa que se tenía sobre la homosexualidad, haya variado en la conciencia colectiva de la sociedad y haya propiciado que, poco a poco, los españoles fueran aceptando a los homosexuales y reconociendo que tienen los mismos derechos que los heterosexuales.

7- ¿Por qué se dice que ahora hay más gays que nunca?
No creo que haya más gays ahora que antes. Lo que pasa es que ahora son más visibles. Han ido perdiendo el miedo y han ido dejándose ver más en diferentes capas de la sociedad. De hecho, no conocemos con exactitud el número de homosexuales que existen en España. Sólo podemos basarnos en el estudio del investigador norteamericano Albert Kingsey, quien señaló en 1956 que el 10% de la población mundial masculina era gay, y el 6% era lesbiana. Es el único estudio serio que se ha realizado en el mundo. Si eso es así, siempre ha habido ese porcentaje. Lo único es que antes se escondían por miedo al rechazo del entorno y ahora se ven más. Lo que sí es cierto es que hay una cierta "moda" alrededor de todo aquello que hace referencia a los gays. Y digo gays y no lesbianas, porque parece que queda muy cool vestir como los gays, tener amigos gays, incluso hay empresas que potencian la presencia de gays... Cosa que no ocurre con las lesbianas.

8- ¿Por qué el quinto poder en el subtítulo? Y además entre interrogantes ¿Puede llegar a darse un lobby gay?
No puedo afirmar que exista un poder o lobby gay como ocurre, por ejemplo, en EEUU. En España, las diferencias ideológicas y la situación histórica han dificultado un desarrollo exponencial del movimiento homosexual. Pero eso no quiere decir que el colectivo no pueda llegar a convertirse en un verdadero poder influyente. En ese quinto poder al que hago referencia (si tenemos en cuenta que los tres poderes del Estado son el ejecutivo, el legislativo y el judicial, y que la prensa tiene adjudicado el calificativo el cuarto poder). Ahora corren buenos aires. La aceptación social ante la homosexualidad es evidente; han conseguido la igualdad social que siempre debían haber tenido; tienen experiencia en movilización y convocatoria en situaciones muy adversas, y, ¿por qué no? puede que en un futuro no muy lejano se pudiera constituir ese lobby que llegara a convertirse en el quinto poder. Pero hoy por hoy sólo puedo ponerlo entre interrogantes. Es una hipótesis para la reflexión.

9- En tu libro hablas de lugares de culto para los homosexuales cómo Sitges, Ibiza, Chueca en Madrid o Gayxample en Barcelona. ¿Estos lugares no corren el riesgo de transformarse en "guetos"?
Hay un debate dentro del propio colectivo respecto a los barrios homosexuales. Algunos los ven como guetos, y otros como lugar de encuentro y de relación. Lo cierto es que no en todas las ciudades de España se vive la homosexualidad de la misma manera. No es igual ser homosexual en Barcelona o Madrid que en un pueblo de Cuenca, de Teruel o de A Coruña, por poner ejemplos. De ahí que los barrios homosexuales han sido esos espacios de libertad, de convivencia sin miedo al rechazo del entorno, que han propiciado que gays, lesbianas, bisexuales y transexuales pudieran vivir con tranquilidad y respeto su orientación sexual. En ese sentido, han jugado y jugarán un papel fundamental, ya que aunque se aprueben los derechos civiles estos espacios aún serán necesarios. Todavía existen rasgos homófobos en la sociedad.

10- ¿Qué pasa en estos sitios? ¿Hay más mitos que leyendas?
Son sólo espacios de libertad. Lugares donde la gente va a disfrutar y vivir sin temor a ser reprobados públicamente. De hecho, incluso son zonas que se han rehabilitado, que han visto una mejora urbanística y económica a partir de la mayor afluencia de homosexuales. Se han reconvertido conviviendo, con naturalidad, comercios tradicionales. El resto, creo que son leyendas.

11- ¿Si es difícil llegar a la igualdad entre hombres y mujeres, cómo se podrá llegar a la de homosexuales y heterosexuales?
Sólo el tiempo y el día a día harán que la situación se normalice. Sin más. Conociéndose mutuamente, respetándose mutuamente se conseguirá acabar con ese miedo a lo desconocido y con esos prejuicios que a lo largo de los años han ido contaminando las conciencias colectivas y que han provocado la homofobia. Pero la igualdad real sólo la conseguirá con paciencia, educación y cotidianeidad. Eso sí, será una lucha muy larga. La consecución de derechos civiles no significa que se acabe con las situaciones homófobas o con una educación marcada por valores contrarios a la homosexualidad. Si la mujer, después de más de 150 años, aún no ha conseguido la igualdad, imaginémonos el colectivo homosexual que hasta 1980 aún era ilegal en España...

12- ¿Crees que pasará mucho tiempo antes de que socialmente se acepten los matrimonios de homosexuales? ¿Y para la adopción? ¿Quién lo tiene peor los gays o las lesbianas?
Creo que los matrimonios tendrán una aceptación más rápida. Lo importante es evitar las estridencias y ejercer los derechos con naturalidad. Respecto a la adopción existe más demagogia. Primero, porque los homosexuales, gays y lesbianas, a título individual ya adoptan hijos legalmente en España desde 1987. Por tanto, no se comprende cuál es el problema a que en lugar de un homosexual, sean dos. Y segundo, porque no hay ningún estudio que determine que una pareja homosexual eduque peor que una heterosexual. Al contrario. Y evidentemente, lo tienen peor los gays, ya que las lesbianas son mujeres y, por tanto, pueden procrear.

13- ¿España está atrasada respecto a otros países en temas sociales, políticos y jurídicos?
Respecto a la homosexualidad, España se ha puesto a la cabeza de todos los países del mundo, ya que con la aprobación de esta ley de reforma del Código Civil se permitirá que los matrimonios homosexuales puedan adoptar niños/as incluso del extranjero, cosa que no ocurre en ningún país del mundo. En este sentido, España ha dado un paso excepcional en cuanto al reconocimiento de la igualdad de derechos civiles.

14- ¿Qué reacciones crees que va dar este libro? ¿Qué esperas de él?
Espero que el libro sirva para que la sociedad en general se dé cuenta de la lucha y del esfuerzo que han realizado los homosexuales en España para ver reconocidos unos derechos que, desde siempre, deberían haber tenido. De la misma manera que ofrezco la visión y los argumentos de las personas que se han mostrado y se muestran contrarias a la homosexualidad, de manera que el lector pueda extraer sus propias conclusiones.
 



- David Bigorra