David Bigorra
 

Pedro Zerolo



 

Secretario de Relaciones con las ONG y Movimientos Sociales, miembro de la ejecutiva federal del PSOE y concejal del Ayuntamiento de Madrid. Se inició formalmente en el activismo en 1992 al pasar a formar parte de la asesoría jurídica de COGAM (en ese momento, Colectivo Gay de Madrid). Fue presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales entre 1997 y 2003, cargo que le sirvió además de destacar como uno de los activistas gays con más voz en nuestro país, para impulsar lo que sería la base de la equiparación social en materia de matrimonio que ahora el gobierno socialista está debatiendo en el congreso y que se espera sea aprobado antes de verano.


Muchos conocemos al Pedro Zerolo activista y político, pero, ¿Cómo se define como persona Pedro Zerolo?

Pues como un tio normal. Una persona que ha luchado por vivir como piensa, por ser coherente, y por lo de más me siento uno más. Es más me relaja mucho sentirme uno más. Me siento participe de un proyecto, me siento participe de un movimiento, de uno y de varios en los que me siento uno más. Cosa distinta es que en momentos determinados les haya puesto voz, pero en general me siento uno más y me relaja mucho eso.

De brillante presidente de la Felgt a concejal del ayuntamiento de Madrid, y en poco tiempo miembro de  la  Ejecutiva  del  PSOE. ¿Cómo ha
 

vivido esta carrera meteórica? ¿Y cual es la siguiente meta?

Primero lo he vivido como un sueño. Hay días que me pellizco. Cuando el Presidente del Gobierno y Secretario General de mi partido, José Luís Rodríguez Zapatero, me pregunta por temas como puede ser el plan Ibarretxe, o como puede ser la ley integral contra la violencia de género, o la reforma de los Estatutos como a cualquier otro ejecutivo, pues la verdad hay días que creo que estoy soñando. Pero, los que hemos soñado siempre, pues bueno, tiene que pasar un tiempo para darte cuenta que esos sueños se han hecho realidad. Por tanto, lo he vivido como un sueño.

Con respecto a la otra meta, no tengo ningún tipo de ansiedad política. Si la hubiera tenido, no hubiera estado tantos años donde he estado. Porque no soy ningún niño. Lo que si que tengo es ambición. Una ambición concreta, y es seguir abonando un discurso que creo que sigue siendo muy necesario, que es el discurso de la sociedad del arco iris. Un discurso político. Pero nada más, porque cuando tienes discurso, se te escucha. Sobran políticos y faltan discursos. Y por tanto da igual, si tienes cosas que decir, da igual que seas concejal, que seas ministro, que seas diputado, o que seas secretario de movimientos sociales, lo importante es tener algo que decir y creerte lo que dices. Y esa si es una ambición. Una ambición que conlleva trabajo porque los discursos hay que irlos nutriendo y elaborando día a día, sobretodo cuando son discursos de izquierdas.

¿Cómo valora el trabajo del Gobierno en la labor que está llevando a cabo en la equiparación de los derechos de gays y lesbianas?

Yo creo que se han dado pasos importantísimos. Que hemos vivido momentos de una emoción extrema. Ya en el debate de investidura, que el candidato a Presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, dijera que iba a acabar con la intolerable discriminación que todavía sufren homosexuales y transexuales por el hecho de serlo, hizo que cada vez que lo veía le hiciera la ola. Además sabía, porque soy miembro de la ejecutiva, que la reivindicación de gays y lesbianas iba a ser prioridad y lo ha sido. Ha ido dentro del primer paquete de medidas del Gobierno. Y a parte de los trámites formales de remisión al consejo de estado, y los plazos que hay que esperar, pues ha entrado el 30 de diciembre del 2004. Yo creo que eso ha sorprendido incluso a muchos homosexuales, que ya el hecho de que ganara la izquierda, de que ganara José Luís Rodríguez Zapatero, que hubiera abiertamente homosexuales en el ayuntamiento de Madrid o en la ejecutiva ya lo veían con buenos ojos, cuando se anunció que el proyecto salía del Consejo de Ministros, hubo gente muy amiga que no se lo creían. O sea que reconocían la valentía. Este es un gobierno muy valiente y un gobierno que inicia una legislatura que con el paso del tiempo se verá que va a ser una legislatura muy arco iris. Una legislatura de la cual me siento muy participe y me siento muy implicado y muy identificado. No sólo por la ampliación de derechos civiles, sino porque todas las políticas que están saliendo del consejo de ministros tienen una clara perspectiva de género. Porque no lucho sólo por los derechos de homosexuales, lucho por los de los transexuales, por los de los bisexuales, por los de las mujeres, que son las realidades que siempre han sido discriminadas. Yo creo que esta legislatura pasará a la historia como la legislatura Arco iris. Lo esperó así.

¿En qué situación se encuentra el proceso de la ley que equiparación de nuestros derechos?

Pues el proceso está en el Congreso de los Diputados. Luego entrará el proyecto de modificación del código civil en comisión para votarse en el mes de abril. Una vez se vote y se apruebe, porque hay mayoría parlamentaria para ello, irá al senado, donde seguramente entre el PP y algún que otro senador de Unión, o de algún otro partido, le van a dar un revolcón, pero volverá al Congreso de los Diputados y de allí saldrá porque hay mayoría parlamentaria para su aprobación. Pero todavía tendremos muchas cosas que oír, pero bienvenidas sean. Que cada cual se vaya retratando. Eso es bueno. Es bueno que la gente se retrate y que la ciudadanía vea quienes son unos, quienes son otros, que modelos defienden unos y que modelos defienden otros. Si estamos haciendo cosas muy buenas, los homosexuales estamos poniendo encima de la mesa debates que están retratando a más de uno. Y eso es bueno. Es muy sano democráticamente. Los gays lesbianas y transexuales estamos contribuyendo a la sanidad democrática de este país.

¿Qué diferencia hay a la hora de reivindicar nuestros derechos desde la base de un colectivo a hacerlo desde su posición actual?

Pues no hay diferencias, se es activista siempre. Yo no he notado mayor diferencia. Creo que sigo siendo el mismo, cuando no lo sea dímelo. Pero los defiendo con igual ahínco y con igual ardor que los defendía hace dos años cuando estaba en la Federación Estatal. De eso se trata, de no dar ni un paso atrás.

¿Considera que la labor de los colectivos está en sintonía con la realidad de nuestros días?

Yo creo que sí. Ahora estamos en una situación de impás. Dije antes de tranquilidad, esperando un momento histórico que va a suponer un antes y un después, y en ese día después los colectivos tendrán que seguir realizando su labor. La labor no es otra que seguir aunando en los principios que nos han inspirado durante estos años. Que son los que han inspirado a la izquierda siempre. Libertad, Igualdad y Fraternidad. Por tanto apelaremos a la fraternidad. Porque hay que recordar que vivimos en España, en la Unión Europea, en Cataluña, en islitas dentro de un mundo que no es precisamente de color de rosa.

¿Qué opina de la actitud de la iglesia ante el Gobierno en cuanto al matrimonio gay y otras cuestiones como por ejemplo el aborto?
Que de haberle hecho caso a la jerarquía de la iglesia católica hubiéramos vivido en un país completamente distinto que el que ha determinado la ciudadanía española. No hubiéramos tenido ley de separación y de divorcio, ni la reforma que ahora se pretende, ni la ley de adopción que tenemos, ni la ley de reproducción asistida que tantos problemas ha solucionado, ni campañas de prevención del VIH, ni despenalización de los anticonceptivos, ni campañas de embarazos no deseados, ni ley del aborto, por no tener no tendríamos ni la Constitución que tenemos, tendríamos una constitución confesional que nos haría estar mas cerca de países como Irán y más lejos de países como Francia.

En un estado aconfesional como el nuestro y con los más que evidentes ataques verbales e incitación al odio de la iglesia católica española contra un segmento de la población aún marginado en derechos pero no en obligaciones, ¿Cómo es posible que un gobierno socialista como es el nuestro mantenga aún y no corte de inmediato los acuerdos económicos que mantiene con esta iglesia?

Yo creo que tanto el gobierno como la jerarquía de la iglesia católica tienen claro que esos acuerdos tarde o temprano se tienen que revisar. Tarde o temprano se revisarán. Desde luego si dependiera de mi voluntad se estarían revisando ya.

¿Y después del matrimonio qué?

Después del matrimonio una buena luna de miel. Seguir luchado y educación, educación y educación. Después de la igualdad formal, que es la mejor medida educativa que hay, para la realidad discriminada y para los de fuera, la educación para alcanzar la igualdad social y material.