Hay quienes opinan que los hombres que practican ‘Bud sex’ no pueden considerarse heterosexuales. Sin embargo, los expertos rectifican esta creencia equivocada. Aunque muchos lo consideren imposible, entendiendo la homosexualidad tal y como es definida por la Real Academia de la Lengua Española (RAE), es decir, como la “inclinación erótica hacia individuos del mismo sexo”, hay quien sostiene que ni mucho menos lo es.

El Bud sex, por ejemplo, es un tipo de práctica sexual llevada a cabo por hombres heteros que tienen relaciones con otros de su género, en la mayoría de las ocasiones secretamente. Estas personas comparten una masculinidad que difiere mucho del modelo “tradicional”, pero eso no significa que se definan como bisexuales. El ‘Bud Sex’ es una tendencia actual pero que se ha practicado históricamente. Se trata de que hombres no homosexuales, tampoco bisexuales, tengan relaciones sexuales con otros hombres con el único objetivo de la satisfacción.

Unas tesis que, para muchos, no hacen más que confirmar su obsesión por diferenciar sus juegos sexuales de las relaciones homosexuales. Por consiguiente, les ha valido el calificativo de homosexuales homófobos por parte de miembros del colectivo LGTBI, quienes creen encontrar en las arraigadas tradiciones socioculturales de muchos de los budsexers la raíz del empecinamiento enfermizo en no asumir su verdadera tendencia sexual. Sin embargo, otros como los queer ven en su visibilización otra muestra más de la “ficticia y arquetípica construcción social de las identidades de género, las identidades sexuales y las distintas orientaciones sexuales”.

Muchos de estos hombres están casados con una mujer a la que aman y puede que tengan hijos a los que educan desde las normas de un hetero-patriarcado. Puede que sean sacerdotes, empresarios, militares o se dediquen a una actividad que esté relacionada con puestos de poder (a los que sólo accede el género masculino). Aún dentro de estos círculos donde reconocer que te gusta otro hombre es una razón para ser desprestigiado, excluido y/o agredido, algunos tienen sexo con otro hombre en completo secreto. Algunos de estos hombres heteros, muestran un encarnado rechazo hacia los gays. De hecho, algunos pueden llegar a considerarse homofóbicos y no por eso dejan de practicar el bud sex, algo realmente sorprendente.

Quienes practican el bud sex asocian el concepto “penetración” con la idea de feminidad y homosexualidad, es decir poseen una concepción 100 % machista. Este perfil de individuos tiene relaciones casuales o no, con otros de su género bajo el argumento de que sólo se trata de es sexo, y de puro placer. Estas personas aseguran que no hay nada sentimental en estos actos, por ello el nombre bud sex (sexo con un compañero o colega) Esta práctica no es reciente, actualmente ha ganado popularidad debido a que se le ha asignado un nombre que intenta ser visible y aprobado para la sociedad. En la Grecia Antigua el conocimiento filosófico y político, así como las prácticas con más importancia para el estado, estaban restringidas para las mujeres; hecho que no impedía que se entendiera al sexo entre hombres como algo común.

En cuestión de identidades sexuales la sociedad juega el rol de protagonista. Romper con las normas del patriarcado se enmarca en un proceso que se remonta al propio inicio de esta instrumentalización social. La revolución sexual de los 60 y su posterior estudio puso de manifiesto que las prácticas no tienen por qué estar ligadas al género; se pueden combinar, se pueden superar, proponer más nomenclaturas o eliminarlas. Es probable que las identidades sexuales, tal como las conocemos desaparezcan, como lo indica la teoría queer. El hecho de que cada vez más personas no tengan que etiquetarse ni etiquetar a los demás da pie a una mayor libertad para asumir y practicar su sexualidad.

Claves del ‘bud sex

– El ‘Bud sex’ es un pasatiempo esporádico y eso queda claro. No se practica con un amigo, ni conocido. Es puro divertimento entre dos hombres que después seguirán su rumbo.

– La mayoría de veces se recurre al ‘bud sex’ tras una pelea con la pareja sentimental. Una especie de venganza o desahogo.

  • No hay amor en los encuentros ‘bud sex’. No hay besos ni caricias, como sería con una prostituta, pero sin pagar.
  • Los practicantes del Bud Sex lo tienen claro: tener sexo homosexual y no serlo es posible.

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