El queso suizo es reconocido mundialmente por su excelente calidad, su carácter genuino y su exquisito sabor que también se deben a las estrictas normas en materia de producción, controles de calidad y respeto al medio ambiente. Por eso no es de extrañar que el queso sea uno de los manjares preferidos por los paladares más exigentes.

El rey de los quesos suizos es conocido por su potente sabor y su pronunciado aroma con toques afrutados que varían según la zona y época de producción. Originario de la región de Gruyère, en los Pre-Alpes, este queso se fabrica desde el año 1115 y ha sido objeto de muchas imitaciones.

 

Productores de leche, queseros y maduradores batallaron durante décadas para que solo se considere como Gruyère el queso producido en la Suiza Occidental, o Gruyère AOP por su singular fino aroma. Este apreciado queso duro se elabora desde hace siglos cerca de la pequeña ciudad de Gruyère, en el cantón de Friburgo, y aún hoy día continúa elaborándose según una receta tradicional en las queserías de esta región de la Suiza occidental.

Para producir un queso de 35 kg se necesitan aproximadamente 400 litros de leche fresca cruda. Las vacas que proporcionan esta leche de alta calidad se alimentan durante el verano de los pastos ricos en multitud de variedad floral pre – alpina, siendo alimentadas con heno durante el invierno.

No se permite incorporar aditivos de ningún tipo. Durante varios meses de maduración se voltean varias veces los quesos y se limpian con salmuera. La humedad permite la formación de la grasa que favorece la maduración desde la corteza hasta el interior del queso. De esta forma, el queso Gruyère obtiene su sabor único. La denominación de origen protegida AOP garantiza que únicamente se comercialice queso Gruyère AOP que cumpla las estrictas exigencias de calidad.

Este queso de tan genuinas características debe figurar en toda tabla de quesos que se precie. Puede disfrutarse como postre o como tentempié con pan crujiente, o utilizarse para la elaboración de sabrosos platos calientes. Además, en cualquier Fondue de queso suizo debe haber Gruyère.

Le Gruyère d’alpage es la variedad de queso con la mejor concentración de mixturas florales de los prados pre-alpinos viene elaborándose desde 1115 en los meses estivales en las zonas altas de los montes alpinos y del Jura. De queso Gruyère existe en las siguientes variantes: suave, curado, semicurado o selección. Casi la mitad de la leche obtenida se transforma en queso. En total se elaboran unas 450 variedades de queso suizo. Pero también resulta fundamental el saber hacer de los queseros y comerciantes del queso. Definitivamente, el queso Gruyère siempre debe estar en la lista de tus quesos.

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