Ubicada en el sur de Francia, fue la primera ciudad romana de la Galia y cuenta con un pasado medieval y renacentista esplendoroso

Cruce de caminos, por el que pasaba la Via Domitia – un tramo de la cual podemos admirar todavía hoy ante el ayuntamiento- que unía la Itálica con Hispania, Narbo Martius era un paso obligado que, tras la conquista de las Galias, experimentó un gran auge con el comercio…

Hoy, Narbona es un cruce de caminos que posee un clima favorable que le regala 300 días de sol al año y nos invita a compartir su herencia de más de 2000 años, un patrimonio que complementa con un magnífico entorno natural: mar, estanques, senderos y los acantilados del macizo de La Clape, o incluso los primeros contrafuertes de los Pirineos y del Espinouse, ideales para aquéllos con ganas de actividades dinámicas como vela, windsurf, kitesurf, kayak de mar, submarinismo, pesca en mar, jet ski, senderismo, BTT, escalada, entre otros.

Un paseo por la ciudad nos lleva al Palacio de los Arzobispos – el segundo conjunto monumental arzobispal de Francia después de Aviñón-; la Catedral Saint-Just y Saint-Pasteur con el retablo esculpido de la capilla de Notre-Dame-de-Bethléem, obra maestra de la escultura gótica europea del s. XIV; la Vía Domitia, en la plaza del Ayuntamiento; el jardín de los Arzobispos y el claustro del XIV, un lugar tranquilo, completado por un reloj de sol y una terraza que acoge instalaciones de arte contemporáneo; la antigua capilla de los penitentes azules, barroca del s. XVIII que acoge exposiciones de arte; el Horreum, unas galerías subterráneas romanas que se utilizaron como almacén a finales del siglo I a.C; el Palacio del Trabajo de estilo neoclásico.

Un inmenso conjunto de cemento armado construido el 1938 por Joachim Genard;  el Cours Mirabeau, el paseo emblemático en la orilla derecha del Canal de la Robine, que nos lleva al Pont des Merchants, reconocido por la UNESCO;  la Plaza del Fórum; la Promenade des Barques, la Plaza de las Cuatro Fuentes y Casa de los Inquants, antiguo palacio textil; la Casa de las Tres Nodrizas,  una de las obras más destacables de la arquitectura privada regional del Renacimiento, absolutamente única a Narbona; la Iglesia N-D-de- Lamourguier, museo lapidario que acoge una importante colección de bajorrelieves antiguos, auténticos testigos de la sociedad a la época de Narbo Martius. Y finalmente el mercado centenario de Les Halles, de estilo Baltard, para los amantes de la cocina, y los gourmets.

Y una vez abierto el apetito, nada mejor que acercarse a Les Grands Buffets, el restaurante fundado por Louis Privat como buffet libre con una fórmula de lujo con la idea de ofrecer una completa gama de platos de la cocina tradicional francesa – como las famosas ancas de rana o el rataouille. Una cocina que se complementa con una espectacular selección de 50 quesos (que ampliarán a 100) de Francia–  entre ellos la gama completa de Roquefort de Papillon-, además de patés y embutidos acompañados por panes artesanales y 45 postres caseros.

Nosotros recomendamos pasar por el inmenso asador panorámico y pedir, cocinado al momento y al gusto, desde un entrecot, costillas, maigrets o tortillas a un exquisito bogavante a la plancha. Eso después de acercarse a una de las fuentes de marisco más variadas que puedas encontrar en un buffet de esta índole – con ostras de Gruissan, mejillones y langostinos entre otras delicatessen. Si todavía queda hambre nos queda un surtido de guisos y entrantes y una selección de productos BIO (huevos, hortalizas, fruta). Todo regado por una extensa carta de vinos regionales a precio de coste (de los 10 a los 200 euros).

Y en un entorno acogedor en el que en ningún momento sentimos la sensación de gran espacio a pesar de su capacidad para 500 comensales, ya que está dividido en varios salones de cuidada decoración y cuenta con un agradable y refrescante jardín –adornado con esculturas- que recomendamos cuando el tiempo acompaña. Siempre manteniendo el espíritu de la mesa tradicional francesa: cubiertos de pescado y carne, servilletas de tela, platos de cerámica y copas como en cualquier buen restaurante.

Destacar la atención del personal, que os ofrecerá un tour guiado en vuestra primera visita. El precio es de 32,90€ para adultos y a mitad de precio hasta los 10.  Más información en www.lesgrandsbuffets.com

 

La forma más práctica de llegar a Narbona es con tren de alta velocidad Renfe-SNCF desde Barcelona en tan sólo 2 horas. Más información: www.renfe-sncf.com

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