Viaje a los barrios de Lisboa

 Viaje a los barrios de Lisboa
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Lisboa se asienta, como tantas otras grandes ciudades del mundo, sobre siete colinas al igual que Roma, Estambul, Edimburgo o San Francisco

Con más de dos mil años de historia, ha sobrevivido a un sinfín de desgracias. Invasiones, revoluciones, terremotos y hasta un gran incendio en 1988 que devastó el barrio de Chiado. Las calles de su centro histórico son testigo silencioso de este pasar del tiempo que ha ido marcando el carácter de ciudad.

Desde la Expo en 1998, se inició un lento proceso de mejora de la ciudad. Rehabilitando viejos edificios del casco antiguo, actualizando servicios y proporcionando nuevas infraestructuras que han alzado a Lisboa al nivel europeo que se merecía.

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Algunos la comparan como la San Francisco europea. Por las similitudes que han sufrido las dos urbes, como por ejemplo haber sido sometidas a un gran terremoto (1755), un gran incendio, la holografía característica con grandes desniveles, y, quizás lo más parecido, su espectacular puente colgante. Y, cómo no, los típicos tranvías llamados “eléctricos” que recorren las zonas más tortuosas y en ocasiones casi inaccesibles para el lisboeta y el turista, que debe salvar grandes desniveles para desplazarse por unas pocas calles para seguir haciendo su vida cotidiana, el primero, y visitar la Lisboa más oculta, el segundo.

 

 

CURIOSIDADES DEL LUGAR

Encontrar una única imagen que describa la ciudad es muy difícil, cada barrio posee su peculiaridad y su personal “postal”. Únicos son el adoquinado de sus aceras, las fachadas de azulejo azul combinado con sus rojizos tejados y esas estructuras que no guardan uniformidad alguna pero que todas juntas dan esa armonía necesaria para dar carácter a sus barrios.

Para descubrir la verdadera Lisboa, lo mejor es dejarse llevar por el pausado ritmo de la ciudad, sin tener ningún plan organizado, porque perderse por sus calles es un auténtico placer. De esta manera se podrá apreciar cada mínimo detalle, como la naturalidad de su gente o el olor de sus calles.

LOS BARRIOS
Los barrios lisboetas son los que forman en carácter propio de la ciudad. Todos ellos poseen su encanto. Lo mejor es descubrir con cada paso, la Lisboa que tanto enamora y cautiva a sus visitantes. Un viaje a través del tiempo y de la historia.

Belém. Es el barrio más apartado del centro de la ciudad. Su encanto reside, por un lado, en visitar la Torre de Belém (patrimonio de la Humanidad) y sus espléndidos jardines. Muy cerca de la Torre se encuentra el espectacular e inmenso Monumento a los Descubridores. Y por supuesto, la mejor Pastelería de la ciudad, la de Belém, donde se puede degustar el mejor pastéis de nata.

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Alcantara. A los pies del Puente 25 de Abril se encuentra la Doca de Santo Amaro, un puerto deportivo rodeado de selectos restaurantes y locales de moda, lo más “chic” para el verano.
Baixa. Es, quizás, de las pocas zonas del centro de Lisboa donde apenas existe pendiente en sus calles, por lo que sus calles se han convertido en la principal zona de paseo. Es donde se concentran el mayor número de comercios y locales dedicados a la hostelería. Tras su reconstrucción por el gran incendio, el barrio ha recuperado su particular encanto. Disfrutar de los típicos mosaicos que adornan las calles es un placer visual inigualable. Cuenta con el elevador más popular, el Elevador de Santa Justa con 45m de altura, que une la Baixa con el Bairro Alto.
Chiado. Museos, iglesias, teatros, y comercios, todos ellos con un particular estilo arquitectónico que configuran este pequeño barrio y le confieren la particularidad de ser el más singular y el que hace de puerta al vibrante Bairro Alto. El Café A Brasileira es el lugar típico de encuentro para empezar lo que puede ser una larga noche de tascas.

Bairro Alto. Es sin duda el barrio más conocido de Lisboa, aun sin haber visitado la ciudad, es fácil tener referencias de él. Su nombre lo indica todo, para acceder, la mejor opción es usar el “eléctrico”, el que parte de la Plaça dos Restauradores. Un laberinto de calles y callejuelas configuran este barrio repleto de bares, tascas y garitos varios donde tomarte unas copas o comer algo. Bares como el Sétimo Céu o Portas Largas son los más representativos de lo gay. La vida nocturna del barrio es única.

Alfama. Otro barrio de grandes pendientes, aunque sin superar a las del Bairro Alto, es la Alfama. Marineros y pescadores se instalaron aquí después del gran terremoto. Sus retorcidas y pequeñas calles junto con las fachadas de balcones repletas de ropa tendida y sus “eléctricos” circulando entre ellas, dan una visión muy peculiar de él.

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PASTEIS DE NATA
Los más golosos estarán de enhorabuena porque Lisboa tiene los postres y dulces artesanos con más azúcar del mundo. Eso crea adicción, y el que avisa no es traidor. Particularmente, los Pasteis de Nata, son deliciosos y son uno de los souvenirs que más compran los turistas. Se trata de una crujiente masa de hojaldre con forma de cuenco pequeño rellena de una crema pastelera de receta secreta y horneada para que se tueste su superficie hasta el punto perfecto de cocción. Divinos.

AMBIENTE

Cuando estés dispuesto para salir por el ambiente, debes saber un par de cosillas. Todo lo relacionado con lo gay se encuentra en el antiguo y popular Bairro Alto. Es en los alrededores de la Plaça do Principe Real que se encuentran los locales más definidademente gays de la ciudad. Muy cerca, está la Rua de Sao Marçal donde se encuentran los bares gays, que suelen ser pequeños y de acceso discreto. Aquí puedes visitar el Água no Bico (Rua de Sao Marçal, 170), el Bar 106 (Rua de Sao Marçal, 106), o el Max (Rua de Sao Marçal, 15). Muy cerca, en la calle paralela, podrás encontrar las discos Finalmente (Rua da Palmeira, 38) y Bricabar (Rua Cecilio de Sousa, 84).

También podemos encontar más locales de ambiente en pleno centro del Bairro Alto, cerca de la Plaça Luis Camoes. Debido a que los locales suelen ser de tamaño educido, el auténtico ambiente se vive en las calles, de charla con los amigos o en las tascas en las que se reúnen para tomar algo a pie de puerta del local. Aquí son de visita obligada el Portas Largas (Rua da Atalaia, 105) y Sétimo Céu (Travessa da Espera, 54). No te puedes perder el Café Luso (Travessa da Queimada, 10), donde podrás disfrutar de los Fados y, por supuesto, de un trato muy agradable y una excelente cocina típica. Si viajáis en verano y os gusta la playa, un par de recomendaciones: Caparica es una de las mejores playas gays del país. También son muy concurridas por los gays la playa de Meco, y las de a lo largo de la costa de Sintra (Guincho, Praia Grande, Magoito y Ericeira). Por último, recomendarte un par de sitios donde poder ir a cenar. En primer lugar, A Tertúlia do Loreto (Rua do Loreto, 12), con una muy buena cocina portuguesa. Y en segundo lugar, el magnífico Alfaia (Travessa da Queimada, 22). Ya véis que no falta de nada, tan sólo faltas tú.

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MÁS INFORMACIÓN

www.visitlisboa.com

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